Me he vuelto a mirar al espejo, aún tengo los ojos rojos e hinchados de las lágrimas de anoche, no sé si merecían la pena, si sé que no solucionarán nada... Pero lloré horas, lágrimas de dolor, de rabia, de pena...
Todo se había puesto de cara, y un soplo, un vendaval, derrumbó cada pequeña montaña de ilusión y esperanza...
Se ha acabado, y ya solo quedan las lágrimas.
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1 comentario:
no me llores mi niña, que la vida está llena de sorpresas y tú eres muy grande!!!
no olvides lo que te he dichoantes ok?
SOMOS II
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