martes, 30 de enero de 2007

Sentir...

Nunca podré escribir con palabras aquello que me haces sentir... nadie nunca más lo consiguió, nadie ni nada lo conseguirá... podrán pasar los años, habré dejado atrás esa chiquilla soñadora, pero los ojos me brillan igual cuando se trata de ti. La ilusión cada vez más grande, la emoción contenida deseosa de estallar, de gritar al mundo lo que me haces sentir... El miedo latente, acechando una vez más... miedo a volver a pasar por lo antes pasamos...
Pero esta vez no, se que va a salir bien, que todo va a cambiar, que por fin el triunfo está de nuestro lado.
Nunca debimos abandonar aquel lugar, es nuestro, nos pertenece, nos lo arrebataron, como quien le arrebata a un niño indefenso su chocolatina en el patio del colegio...
Juntos crecimos, nos estamos haciendo fuertes, estamos cumpliendo sueños... y más que nos quedan por conseguir...
Este es nuestro año, lo sé... estaré a tu lado... qué quieres que le haga, no puedo evitarlo, mi sangre, al fin de al cabo, es blanquivioleta...

"Amoris vulnus idem sanat, qui facit"


("Las heridas de amar las cura el mismo que las hace")


Mi profesor de latín "soltaba" frases lapidarias... cuanta razón tenían sus palabras.

lunes, 29 de enero de 2007

¿El fin? ¿El principio?

¿Por qué el final es a la vez el principio? ¿Dónde acaban y dónde comienzan las cosas?
Se acabó un ciclo, una etapa de mi vida, y a la vez siento que comienza otra, sin poder diferenciar donde acaba el fin y donde comienza el principio. Eso ahora no importa, tan solo importa la felicidad, el saber que un sueño se cumple dando la oportunidad a otro de hacerse realidad. Cerrar los ojos y permitirme el lujo de soñar que puedo llegar hasta donde me proponga, que cada sueño puede hacerse realidad, que solo yo decido donde está el fin, que mi vida es mia y solo yo la decoro... me siento bien, estoy feliz.

domingo, 28 de enero de 2007

Adios...

Siento que te he perdido, que te pierdo un poco más a cada instante que pasa, que nunca más recuperaré aquello que tú y yo un día tuvimos... la magia se acabó, la llama se apagó y ahora, sola sin ti, no hago más que recordar lo que un día prometí. No, no lo llegaré a cumplir, no seré capaz de recuperar aquello que tan felices nos hizo en algún momento.
Te sigo necesitando, te echo de menos... pero aprendí que no puedo depender más de ti, que no puedo luchar sola, que si no es cosa de dos no tiene sentido.
Miraré hacia atrás y te veré una y otra vez, recordaré cada gesto, cada palabra, cada momento. Recordaré siempre lo importante que un día fuiste en mi vida, las promesas que hicimos y que no llegamos a cumplir. Te querré para siempre, y te necesitaré aún más, pero no, ya no, no te esperaré más.

jueves, 25 de enero de 2007

"Feci quod potui, faciant meliora qui possint"

A los amigos olvidados...

"Tus ojos son marrones,
como las hojas en otroño.
Tus labios son rojos,
como la amapola en primavera.
Tus manos son blancas,
como la nieve en invierno.
Y yo te quiero,
como una flor en verano"
(Porque después de ti vendrán más, pero tú serás siempre el primero.)

lunes, 22 de enero de 2007


¿Alguna vez viste un cielo más violeta?

domingo, 21 de enero de 2007

Memory...

Hay días en los que los recuerdos golpean tu mente una y otra vez, como si el paso del tiempo no hubiese aminorado ni un ápice la fuerza de ese recuerdo. Una mirada, un susurro, cada gesto, cada palabra...
Hay días marcados a fuego en el calendario, que te hacen retroceder en el tiempo una y otra vez, volviendo cada vez al mismo instante, a aquella situación que envolvió tu corazón por unos instantes, que te hizo creer en todo en lo que nunca más volviste a creer...
Hay días en los que el odio y el rencor mueren para dar paso solo a dulces sensaciones que embriagan tus sentidos durante todo el día, como si el corazón diese una tregua, como si por este día todo lo malo se enterrase y lo bueno pareciese aún más bueno.
Porque los recuerdos, ayer, hoy, mañana y siempre, permanecerán en nuestra memoria.

viernes, 19 de enero de 2007

¿Alguien me entiende?


Ya no puedo enfadarme más contigo, no puedo decir que no me entiendes, ni alegar que yo no te entiendo a ti... No puedo protestar por nada de lo que ocurra, no tengo derecho a decir se acabó y después echarte a tí la culpa, cargarte con el peso de toda responsabilidad.

Soy yo, no es el mundo ni eres tú, simplemente soy yo, nadie más que yo tiene la culpa de lo que siento, nadie más que yo evita afrontar las situaciones... la que no entiende nada soy yo... y sobre todo, la que menos me entiende también soy yo.

jueves, 18 de enero de 2007

Felices.


Tengo decidido que vale de pensar, no perder más el tiempo dando vueltas a las cosas... lo que tenga que pasar pasará. ¿Miedo a la felicidad? ¿Miedo a dejar de ser feliz? Sea como fuere ambas opciones son absurdas. Si no se arriesga no se es feliz, y al fin de al cabo ¿Cúal es la meta última que todos tenemos en esta vida? Y dejar de ser feliz... si nunca nos damos la oportunidad de ser feliz por no tener que pasar por el mal trago de dejar de serlo habremos perdido todo el tiempo, mientras que si en algún momento fuimos felices habremos vivido un tiempo estupendo a pesar de tener que pasar después por momentos difíciles... A pesar de todo ¿no merece la pena ser feliz?