He visto muchos comentarios en numerosos blog acerca del anuncio de Coca-cola. Imagino que el publicista que lo ideó debe estar bien orgulloso, sin duda alguna eso es lo que se busca de la publicidad, que se hable de ella y del producto.
No sé si las ventas de Coca-cola se incrementarán después de la campaña, lo que sí sé es que muchos nos hemos emocionado con el anuncio.
Y es que a mí me recuerda a mi abuelo, al que tanto echo de menos, y la persona que, seguramente, más cosas me enseñó a lo largo de los 22 años que le tuve a mi lado.
Y sé que él me dijo muchas veces algo similar a lo que Josep Mascaró le dice a Aitana en el spot, sobre todo que fuese feliz, pasase lo que pasase a mi alrededor o en mi vida. Que todo pasa y que al final lo que siempre queda es lo bueno.
Me lo dijo muchas veces, muchas.
Seguramente Josep me recuerda a él, quizás por eso el anuncio me pone al borde de las lágrimas cada vez que lo veo. Y será una tontería, seguramente, pero tengo la sensación que desde esas palabras de este longevo mallorquín, mi abuelo está diciéndome: "Hija, tienes las espaldas lo suficientemente anchas para aguantar todo lo que te echen" que tantas veces me decía...
sábado, 28 de febrero de 2009
Estamos aquí para ser felices...
... haz todo lo posible porque así sea.
Porque se me ha puesto la piel de gallina al verlo en la televisión.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Mi mano
Hoy por fin, después de casi dos meses, (http://atiram1985.blogspot.com/2009/01/sacyl.html) fui a la fisioterapeuta.
Qué bueno es saber que si todos los médicos que tuve en estos años me hubiesen tomado un poquito en serio y me hubiesen mandado a la fisioterapeuta antes mi lesión se habría solucionado en una sola sesión.
Pero no, ya sabéis que eso de que el paciente tenga motivos para quejarse no se lleva, o vas con la mano colgando o no hay forma de que te hagan caso.
He topado con una fisioterapeuta súper agradable, que me ha dicho que si alguna vez tengo síntomas similares que haga lo que sea para que me hagan caso (como si eso fuese tan fácil), me ha dicho también que cree y sobre todo desea que no tengo el síndrome del tuner carpiano y que espera que mi mano mejore con un tratamiento de electroterapia y parafina.
Para los que no tengáis ni idea de lo que eso es, como yo, os dejo este enlace: http://www.fisioclinic.info/fisioterapia_cera_caliente.html
Si mi mano sobrevive a esto o seguiré contando ;)
Qué bueno es saber que si todos los médicos que tuve en estos años me hubiesen tomado un poquito en serio y me hubiesen mandado a la fisioterapeuta antes mi lesión se habría solucionado en una sola sesión.
Pero no, ya sabéis que eso de que el paciente tenga motivos para quejarse no se lleva, o vas con la mano colgando o no hay forma de que te hagan caso.
He topado con una fisioterapeuta súper agradable, que me ha dicho que si alguna vez tengo síntomas similares que haga lo que sea para que me hagan caso (como si eso fuese tan fácil), me ha dicho también que cree y sobre todo desea que no tengo el síndrome del tuner carpiano y que espera que mi mano mejore con un tratamiento de electroterapia y parafina.
Para los que no tengáis ni idea de lo que eso es, como yo, os dejo este enlace: http://www.fisioclinic.info/fisioterapia_cera_caliente.html
Si mi mano sobrevive a esto o seguiré contando ;)
martes, 24 de febrero de 2009
De árbitros y otros esperpentos...
Hace mucho que no os hablo de fútbol ¿verdad? Pues os ha tocado.
He esperado un par de días para que se me bajase el calentón (y no, no seáis mal pensados) y no tener que arrepentirme luego de alguna burrada aquí dicha.
En los campos de fútbol pasan cosas muy raras muchas veces, en otras ocasiones la situación es casi esperpéntica.
Os pongo en situación: estadio José Zorrilla (el de mi Pucelita, para más datos), partido R. Valladolid- Málaga, 2ª parte, resultado: 1-2.
El Pucela acaba de marcar y comienza a ser posible la remontada. Uno de los jugadores del Málaga está tirado en el césped y siendo atendido por los médicos. El juego está parado.
Marcos, capitán del Valladolid, se acerca a la banda, sin salir del campo, para ser atendido por Pablo Grande, médico del equipo. El 4º árbitro (¿alguien sabe para qué sirven estos individuos?) se acerca el doctor para recriminarle que esté atendiendo al jugador, recordemos que el juego estaba parado y que no pasaba nada porque el jugador estuviese dentro del campo, el doctor le explica que el jugador tiene que ser atendido y el 4º árbitro llama al señor colegiado (nótese la ironía) y este procede a expulsar al médico (además de echar al entrenador y al 2º entrenador en medio de una tangana que paró en seco la posible remontada).
Dejando a un lado que el Pucela fue el equipo perjudicado se me plantean varias dudas: ¿cómo se puede expulsar al médico de un equipo? ¿Qué hubiese pasado si un jugador se hubiese lesionado de gravedad? O peor aún ¿si la vida de alguno de ellos hubiese estado en peligro? Recordemos que, por desgracia, son varias las muertes de jugadores sobre el terreno de juego en los últimos años.
No entiendo esa expulsión, claro que tampoco me quedan claros cuáles son los requisitos para poder ser árbitro...
He esperado un par de días para que se me bajase el calentón (y no, no seáis mal pensados) y no tener que arrepentirme luego de alguna burrada aquí dicha.
En los campos de fútbol pasan cosas muy raras muchas veces, en otras ocasiones la situación es casi esperpéntica.
Os pongo en situación: estadio José Zorrilla (el de mi Pucelita, para más datos), partido R. Valladolid- Málaga, 2ª parte, resultado: 1-2.
El Pucela acaba de marcar y comienza a ser posible la remontada. Uno de los jugadores del Málaga está tirado en el césped y siendo atendido por los médicos. El juego está parado.
Marcos, capitán del Valladolid, se acerca a la banda, sin salir del campo, para ser atendido por Pablo Grande, médico del equipo. El 4º árbitro (¿alguien sabe para qué sirven estos individuos?) se acerca el doctor para recriminarle que esté atendiendo al jugador, recordemos que el juego estaba parado y que no pasaba nada porque el jugador estuviese dentro del campo, el doctor le explica que el jugador tiene que ser atendido y el 4º árbitro llama al señor colegiado (nótese la ironía) y este procede a expulsar al médico (además de echar al entrenador y al 2º entrenador en medio de una tangana que paró en seco la posible remontada).
Dejando a un lado que el Pucela fue el equipo perjudicado se me plantean varias dudas: ¿cómo se puede expulsar al médico de un equipo? ¿Qué hubiese pasado si un jugador se hubiese lesionado de gravedad? O peor aún ¿si la vida de alguno de ellos hubiese estado en peligro? Recordemos que, por desgracia, son varias las muertes de jugadores sobre el terreno de juego en los últimos años.
No entiendo esa expulsión, claro que tampoco me quedan claros cuáles son los requisitos para poder ser árbitro...
lunes, 23 de febrero de 2009
sábado, 21 de febrero de 2009
2ª oportunidad
Quiero darte una segunda oportunidad. Quiero creer que te la mereces y que la estás luchando. Que los errores pasados se quedaron allí, en el pasado.
Te preocupas por mí, me buscas, me haces reír, intentas cuidarme (aunque yo no te deje la mayor parte de las veces)
Buscas la forma de verme, de incluirme en tus planes, aunque yo casi nunca esté dispuesta a aceptarlos. Y no es por ti, sino porque no siempre me siento cómoda con quienes vas. A veces tengo la sensación de que sobro, aunque sé perfectamente lo que me diríais si os lo comentase.
Y aunque por momentos siga alerta contigo creo que ha llegado la hora de relajarme y otorgarte esa segunda oportunidad que dicen todo el mundo merece.
Te preocupas por mí, me buscas, me haces reír, intentas cuidarme (aunque yo no te deje la mayor parte de las veces)
Buscas la forma de verme, de incluirme en tus planes, aunque yo casi nunca esté dispuesta a aceptarlos. Y no es por ti, sino porque no siempre me siento cómoda con quienes vas. A veces tengo la sensación de que sobro, aunque sé perfectamente lo que me diríais si os lo comentase.
Y aunque por momentos siga alerta contigo creo que ha llegado la hora de relajarme y otorgarte esa segunda oportunidad que dicen todo el mundo merece.
Hasta siempre.
martes, 17 de febrero de 2009
Y sin embargo
Necesito convencer a mi cabeza para que deje de pensar en ti. Porque no puede ser sano.
Lo he intentado de mil maneras, pero verte cada x días no ayuda especialmente a olvidarme de ti.
He decidido ser práctica, vale ya de vivir en el país de Yupi. Has tenido todas las oportunidades posibles para mover un dedo y hacer algo. Y si no lo has hecho por algo será. No, no soy tonta, también sé leer entre líneas.
Y me jode, pero me gustas. Y me seguirás gustando aunque batalle día a día contra ello.
Podría arriesgarme, quizás deberíamos quedar tú y yo un día a solas y hablar. Pero no quiero. No, porque sé tu respuesta, y sé mi reacción. No me apetece nada en absoluto tensar una situación agradable, no quiero sentirme incómoda cuando nos veamos, ni siquiera tener que discernir cuál de tus amigos sabe algo y cuál no.
No me apetece. Quizás es que soy una cobarde, o una orgullosa, vete tú a saber.
Es hora de ser práctica y que la razón se imponga en toda esta historia. ¿Historia? está muerta antes de poder ser una historia. Y no, más suicidios sentimentales no me van a venir bien.
Y, a pesar de todo, y parafraseando a una amiga, ¡te quiero, gilipollas!
Lo he intentado de mil maneras, pero verte cada x días no ayuda especialmente a olvidarme de ti.
He decidido ser práctica, vale ya de vivir en el país de Yupi. Has tenido todas las oportunidades posibles para mover un dedo y hacer algo. Y si no lo has hecho por algo será. No, no soy tonta, también sé leer entre líneas.
Y me jode, pero me gustas. Y me seguirás gustando aunque batalle día a día contra ello.
Podría arriesgarme, quizás deberíamos quedar tú y yo un día a solas y hablar. Pero no quiero. No, porque sé tu respuesta, y sé mi reacción. No me apetece nada en absoluto tensar una situación agradable, no quiero sentirme incómoda cuando nos veamos, ni siquiera tener que discernir cuál de tus amigos sabe algo y cuál no.
No me apetece. Quizás es que soy una cobarde, o una orgullosa, vete tú a saber.
Es hora de ser práctica y que la razón se imponga en toda esta historia. ¿Historia? está muerta antes de poder ser una historia. Y no, más suicidios sentimentales no me van a venir bien.
Y, a pesar de todo, y parafraseando a una amiga, ¡te quiero, gilipollas!
lunes, 16 de febrero de 2009
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